A quilómetros de distancia
entre la tierra y el cielo
un lugar altamente secreto
aguarda entre nubes de credo.
Se abren sus puertas
sin dejar entrar a nadie,
una muralla de cristales
hecha de los trozos que había antes.
Descienden sus aromas
pero solo son ilusiones,
el ciclo no hay quien lo rompa
pues no hay ser capaz de romper sus prisiones.
Las grietas se recomponen,
el aire se vicia,
su mundo se corrompe
y se queda vacío de cualquier vida.