lunes, 22 de agosto de 2016

Caricias

Lenta,
cada
caricia
susurra:
"no 
encuentro
el camino".

Buscando
la nada
y perdiendo
casi
la mirada
en un vacío de
reflejo
(ensartados
hasta las entrañas).

Hacia el espejo
que devuelve
con cada acometida
la involuntaria
cara
de aquello
que (nos) precede.

Reclamando
a cada
gemido,
de nuevo,
el castigo y suplicio
de una
formalidad
hecha éxtasis.

Vaciando el contenido,
desfigurándonos el rostro:
el clamor
se hace patente
ante la banalidad
del último impulso.

La piel se queda a tiras
y el resto
es otra historia.

Se busca
la mejor excusa
para volver
a la realidad:
acabará por matarme.

lunes, 15 de agosto de 2016

Pulsos

Pulso a pulso
repiquetea
clamando
ser
saciado.

Extendiendo
manos y
piernas:
hasta
hundirse.

Como si el ritmo
no dejase
respirar
de
un
golpe.

Como si el propio
ruido
se estirara
hasta reducir
el éxtasis
a la mínima
expresión.

Una mota de polvo
que recuerda
aquello
que siempre
se espera:
"breve
leve
son".

El compás no se marca:
viene dado
(antes de empezar).

PD: El dominio del blog ha cambiado desde hoy. Gracias a todos.



lunes, 8 de agosto de 2016

Las horas

El péndulo
llegó a marcar
la hora
exacta
(una vez,
solo
una).

Al límite
del último 
suspiro
que le dio cuerda al
puto
mecanismo.

Frente
a esa inmensidad
que se deja
de percibir
tan solo
cerrando los ojos:
nadie debía
volver a verlo.

Escapando de la posibilidad
siquiera
de saberlo:
volvemos atrás el tiempo,
lo ponemos justo en el borde
del inicio
de todos los
puntos.

No se detiene,
el péndulo
no para por nadie
(vuelva a
la casilla
de salida).

La tragicomedia
de un momento
absurdo:
sigue mirando atrás.

jueves, 4 de agosto de 2016

La imagen

Siempre
es la misma
historia:
llueve o graniza,
filtra,
evapora
(vuelta a empezar).

Casi
el reclamo
es un piano siendo
golpeado
con los puños
llenos de rabia
"Hasta qué punto..."

Viendo el brillo
de una luz
que pierde
el resplandor
al respirar.

Viendo
como se deshace
y la grava
se queda en simple
polvo.

De nada sirve:
la salvación
nunca fue
una posibilidad
(tan solo
un delirio
imposible).

Bienvenidos de nuevo:
las reaperturas
siempre son
por todo lo alto.

PD: Recuerdo que en menos de dos semanas el dominio de este sitio cambiará a http://pulsionesporrestaurar.blogspot.com.es/ 

lunes, 11 de julio de 2016

Estamos de reformas (2)

Aviso a navegantes: la url del blog cambiará de aquí en un mes al siguiente dominio:
 http://pulsionesporrestaurar.blogspot.com.es/ 

De paso, os increpo: si seguís entrando y tenéis interés, decid si os gusta o no la nueva cara que tiene este "pequeño mundo". Se aceptan críticas y sugerencias.

jueves, 16 de junio de 2016

Estamos de reformas

Bien gente, este blog entra en reformas. Hace un mes, más o menos, que dije que necesitaba un tiempo y esas cosas para poner en orden mi cabeza. Ese tiempo aún no ha pasado, pero quiero hacerle un lavado de cara a este sitio.


lunes, 16 de mayo de 2016

Epílogo

Como ya he dicho, es la última posibilidad de que me escuches:


     ¿Podemos hablar? O, bueno, no sé. No creo que podamos hacerlo. Cada cual tiene su historia y vernos sería... eso, desmontarnos mientras nos arrojamos la arena. Quisiera que, en fin, las cosas, todo en general, fuese distinto. Supongo que tú también, o no. Quién sabe. Es difícil aclararnos nosotras mismas como para tener que explicarnos entre nosotras, verdad? En eso, creo, que coincidimos.
     Hay puntos en los que, bueno, ni tú ni yo tenemos contacto absoluto: nuestra vida, nuestro mundo, nuestro universo. Solo nos encontramos en uno pequeñito y que prácticamente no modifica nuestra existencia: la negación de que tenemos algo en común. Créeme que aún me hace gracia cuando la gente dice que, en fin, se nos veía bien y que parecíamos "muy unidas". ¿Te lo puedes creer? Una alumna y una profesora unidas: no he escuchado mayor sandez en mi vida.
     Será que nos hacemos mayores, o que maduramos. Yo pienso (solo a veces), o me gustaría pensar, que la vida nos lleva por caminos paralelos que se cruzaron en un momentito y que luego yo, personalmente, trataba de reconstruir el mío para que tropezase con el tuyo. ¿Tiene gracia, no? Una chica, con todo por delante y queriendo ponerse delante a alguien que... en fin, era alguien más. O eso al final parece.
    Creo que... hace tiempo que nos debemos una disculpa. Hablo en serio, yo no tenía el porqué de decirte nada ni tú tenías que llevarme a la siguiente parada; agradezco tu amabilidad, pero no, no debías hacerlo. Lo que viene después, podemos decir que ambas somos culpables y nos ahorramos la disculpa. O, bueno, yo te la di, creo recordar. Aunque no recuerdo bien ya muchas cosas y empiezo a confundirlas más de lo que estaban.
    Sabes, hoy he puesto punto y final a ese gran poemario que es mi blog. Digo gran porque hay un cojón de cosas escritas, casi me da vértigo cada vez que lo veo. Me da cosa, sabes, como una especie de refunfuñar infantil que sale del centro de mi pecho. Sé que es ansiedad e incertidumbre por lo que pueda venir: aquel sitio es, en cierta forma, parte de mí y no sé si cerrarlo y acabarlo así o si continuar escribiendo allí a partir de un punto final. Me parece una incongruencia, pero volver a hacerse seguidores y público más o menos fiel es difícil. Ya veré.
    Esto, no sé si es un adiós o una despedida definitiva (otra de tantas). Tal vez es algo que necesitaba (otra de tantas). Yo, a pesar de que no dejo de decir que quiero matarte; pues... quiero que estés bien; es lo único que me ha importado, antes y ahora; a pesar de que haya parecido lo contrario. Veo en qué me he equivocado y esas cosas y, ¿Sabes qué? creo que tienes razón. En todo caso, poco importa ya, tú leerás esto 10 veces y no dirás nada. Yo me quedaré con la angustia de saber que no vas a decir nada (me lo merezco, supongo). 
   Lo dicho, espero que te vaya bien. Quédate con lo que quieras de arriba y construye más fuerte tu montón de arena. Yo hago lo mismo ahora. Espero que te trate bien la vida y pido, por favor, que no volvamos a cruzarnos: mi montón de arena volvería a desmoronarse. Gracias y perdona, si te sirve de consuelo.