martes, 10 de enero de 2012

No siempre es igual...

Tan imperceptible te marchas,
de nuevo sola, en tu casa,
lees tus sueños y te escondes entre sábanas
rezando por que desaparezcan los fantasmas.

Tu cuerpo te reclama
te echa en falta
sigues repasando líneas
pero ya no puedes ignorarlo.

Te retractas y maldices
mientras te amas, 
ya no sonríes
te odias porque siempre sea igual.

Una imagen, dos palabras,
ella delante de ti, sentada,
intentas ignorarla
pero aun así sabes que te has metido a fuego en sus pestañas.

Yes, I'm in the mirror

Ella entra por la puerta
y sonrie, aunque no rie,
se sienta, no va a esperar más.

Se muerde los labios
nerviosa, se ha pasado el segundo recordando,
no, no es suficiente,
"¿Por qué escribe?"

Se repasa el pelo,
se extraña, le sorprende que no la observe
no sonríe, intenta reírse
me mira, no disimula siquiera.

Tan frágil y simple,
tan arrugada, tan extremadamente pasada,
sin embargo, de una extraña forma, aun me encanta.

domingo, 8 de enero de 2012

Eterno

Caminos de recuerdos
inundan nuestras memorias
nos atrapan en el miedo
de no haber obtenido nunca gloria.

Tiempo, escurridizo y esquivo,
se escapa de nuestras manos
eternamente, siempre infinito,
nunca termina de dejarnos.

Lloramos, reímos,
nos abstraemos en este río
lejos de nuestro verdadero cometido.

Cansados, siempre seguimos
y por más que lo intentemos
nunca llegaremos al final del camino

sábado, 7 de enero de 2012

¡No es tan fácil salir de aquí!

No es tan fácil elegir.


    No era la noche, ni tampoco las horas que eran, pero cuando te encontré apoyada en el portal de mi casa fumándote aquel cigarrillo fue como si todos mis pensamientos acordaran dirigir su atención hacia ti. Me detuve, te observé detenidamente, no quería equivocarme de persona a causa de mi ausencia de gafas. No había duda, eras tú con aquel porte orgulloso y altivo que siempre te ha caracterizado, tan lejos de mí y tan terriblemente cerca...
    Me miraste con indiferencia, tiraste el cigarrilo y te acercaste poco a poco, sospesando cada paso como si estuvieses apunto de arrepentirte en el último momento. Yo, sin moverme, te contemplé absorta en el movimiento de tu falda que creaba arco iris pequeños de aire que dejaban ver pequeñas partes de tus piernas. Levanté la mirada y estabas casi frente a mí, tú reías ahora, divertida por lo asustada que me deletaban mis ojos.  Dibujé una pequeña sonrisa en mis labios y tú me cogiste la mano y la pusiste en tu mejilla, restregándola cariñosamente entre mis dedos. Luego soltaste mi mano y me besaste la frente susurrando "adiós" mientras poco a poco te desvanecías entre mis brazos que intentaban atraparte para no perderte.
    De nuevo sola, completamente sola sin poder volver a verte.  Busqué por mis alrededores mientras las lágrimas me resbalaban al recordar que estaba dentro de un maldito sueño. Miré por todos los lados pero no estabas, te habías evaporado como si nunca hubieses sido la protagonista de aquel pequeño trozo de fantasía de mi mente dormida. Me arrodillé en el suelo y lloré con la mayor rabia que pude mientras golpeaba la puerta del coche que tenía al lado. Pobre su ventanilla y pobre mi puño que acabó lleno de pequeños cristales incrustados.
    Cuatro paredes se acercaron hasta dejarme unos escasos metros cuadrados de espacio para moverme, intentando de forma inútil escapar de aquella pequeña carcel limpia y blanca de la que me había hecho presa sin que me hubiese dado ni cuenta. A quien pretendía engañar, me senté respaldada en una de las paredes mirando aquella infinidad blanca delante de mis ojos, yo sola me había encerrado.

Y sigo cayendo...
y sigo queriendo huir.

viernes, 6 de enero de 2012

Reyes

Muchas veces me preguntan por qué confío tanto en el amor, por qué escribo siempre acerca de él o de las personas que amo. La respuesta es simple, nada consigue hacerme sentir tan viva como mis sentimientos, como esas quejas amorosas o alegorías hacia las personas que he querido que salen sin que me de cuenta de lo más hondo de mi ser. Cuando la conciencia y el control de mis manos no dependen de mí y consiguen expresar una pequeña parte frustrada o llena de satisfacción. Sé que no soy la mejor escritora del mundo y que estoy muy lejos de llegar a serlo, pero mi vida y mi desahogo son mis escritos junto con mi guitarra. Mi único propósito es encontrar las palabras perfectas para expresar lo que soy, lo que siento al igual que lo que temo, no busco nada más.

Mil gracias a la gente que me lee y mil gracias a todos mis amigos que aguantan las paranoias de esta maldita enferma de amor. ¡Felices reyes a todos y un próspero 2012!

miércoles, 4 de enero de 2012

Pay the price...

Like insane...

Tantas noches nos encontramos
en la penumbra de aquel páramo
tan lejano de todo lo que amamos.

Como la espina en la rosa
uña y carne destinadas,
lejanas del verdadero destino
que respiraba en nuestra espalda.

Nos escondimos de él
y él siempre nos encontraba
lo enfrentábamos cada vez
sin percatarnos de las heridas en nuestra piel.

Nunca llegó, nunca nos cogió,
pero sin embargo lo consiguió,
al final pudo rompernos en dos.

This is the price...

martes, 3 de enero de 2012

Noche...

Es tal vez la noche más oscura
o la más solitaria que he pasado,
sin murmullos, sin lunas,
sin la brisa que la cubría antaño.

Las estrellas no brillan
parecen deformes, carcomidas,
cansadas de ser guías
están hartas de solo ser imploradas en amargos días.

Las nubes no derraman gotas
ni truenos que alumbren las horas,
están quietas, grises y negras,
saben que nadie las espera.

El cielo parece callado y distante
o tal vez enfadado y rencoroso
quien sabe, aunque él sí lo sabe
será porque ya no ha vuelto a ver tus ojos.

I can't breaking the habit...