domingo, 26 de marzo de 2017

*Sardonismo

Hay silencio,
calma
"quiet"
"silenci"
"silence"
(please).

Ya no son
por minutos
en honor
a

No son
circunstancias
que se tiñen de
pavor incontenido.

Mera intuición
o
mentiras apiladas
de manera
lógica:
lo mismo da
"hace mucho tiempo
en una galaxia muy muy lejana..."

El credo cambia
y las convicciones
son simples:
tenemos lo que merecemos
para lograr nuestra felicidad;
la película, sin embargo,
cuesta digerirla.

"La fuerza
oscila y nos lleva
entre el bien
y el mal,
Ani".

Es muy sencillo:
la manera de coger un micro
indica muchas cosas;
pero esa mirada...

"pausa y publicidad"

El viaje de mil millas
empieza con el primer paso:
un sueño, como siempre,
puede desencadenar una profecía.

esa mirada
está rota.

domingo, 19 de marzo de 2017

Poros

"Solo
será un momento;
ya".

El remor
se ha consumido
después de tantos
embistes.

Solo queda
esa leve capa
de rocío 
en la madrugada
que casi siempre
pasa.

Ni una pizca de brisa
ni siquiera
un leve movimiento 
de la hierba;
se han quedado
pegadas.

[...]

Pero duele,
como un corte
de papel 
en el anular;
duele
como la aguja que
extrae lo que
tan solo necesita.

Duele;
como si una herida
recién cicatrizada
se abriese dejando salir
el veneno y la podredumbre
arrastrado por años.

Duele
como si 
el incrédulo hubiera
hurgado en la yaga
 para creerlo;
como si 
hubieran rasgado
en su salida

(Tomando
como papel
de buena respuesta
el narcisismo, la utopía
y la decepción extrema)

y el hedor
se expandiese
recorriendo tantos poros
como piel cubre la
camisa.

Pero
un buen atuendo
miente más
que mil palabras.



Avernos, abismos, bandeja, luz y sol;
sí,
hace tiempo que la coherencia se ha perdido
(si es que existió alguna vez).






miércoles, 15 de marzo de 2017

Las dos horas

Aquí,
hace rato;
un par de segundos 
palían el gran
deshielo.

Mirando allá; 
antes
hacía rechinar
las paredes.

Los dientes
ahora
castañean a falta de
la mordedura de rigor.

Mientras las ondas
de tu leve
respirar
siguen chocando
contra la ventana
(no dejaré
que se marchen;
al menos
hasta que vuelva
a dormir).

Y eso
que todo es
cuestión
de un
par
de
horas.

Recrearnos
es delicioso:
cómo nos gusta
hacer temblar las paredes.


domingo, 5 de marzo de 2017

Crujido

Cruje,
no es
como esperaba.

El chasquido
es algo menos que
imperceptible
mientras quedan cada vez
más
cosas que hacer.

Casi
todo da vueltas,
como esa 
retórica incoexa
de lo que nunca puede
acabar de terminar.

Una mordedura
y un suspiro que
se han cruzado;
es como si
el cielo y el infierno
estuviesen tocándose.

"¿Otra vez, Sara?"
 la pragmática
es muy caprichosa.

Cada vez
es como si estuviésemos
más cerca de
rompernos en dos.




miércoles, 1 de marzo de 2017

Mil miradas


Cada vez que debo
acudir a un cementerio
es como si
rompiesen una ventanilla
de un coche con alarma
silenciosa.

Susurros, suspiros,
historias y pecados que
no dejan de recordar
quiénes somos;
qué hemos sido
y qué seremos.

Mientras abren
por última vez
y la mirada se 
descubre como si
la serenidad fuese posible:

Las últimas palabras,
las últimas lágrimas,
un par de risas y chistes por lo bajo;
casi, como la vida misma
resumida en
un cortejo fúnebre.

Nunca será suficiente
hasta que lo sellen con cemento
y el público se retire.

"Requiescat in pace"


Detrás de un par de ojos
mil historias,
detrás de una de ellas
mil miradas.

martes, 14 de febrero de 2017

Profanación

Lo que te ocurra,
lo que me ocurra,
es indiferente.

No sé
si alucino
o,
después de tanto,
estabas ahí. 

Casi
como los ojos verdes
(marrones,
no todo
puede ser
fantástico):
te desvaneciste.

Y yo,
yo,
yo...
sigo con el egocentrismo.

Pero si estabas,
si lo estabas,
¡Joder,
juro que estabas!
esa mirada
no necesitaba
palabras
para echarme en cara lo que soy:
"una más, mi vida"
(bueno, esto último,
probablemente,
lo hayas olvidado).


Arrancar, apartar la tierra parte a parte
desgarrarme la misma carne
porque no, sencillamente no:
han profanado el santuario a Satanás.

PD: Lo peor de todo
       es que no sé siquiera
       si me has reconocido.




sábado, 4 de febrero de 2017

Dos noches

Dos noches
por esa
misma 
rendija.

Dos noches ya
mirando sin
poder
tocar.

Dos noches
con la mano entre los muslos
y el cielo a un palmo de narices.

Dos noches
con la misma ventana
cerrada,
dos noches
que no aguardan
la luna.

Dos noches
entre ríos de
incontinencia explícita;
al margen,
siempre,
a su margen.

Dos noches
sin dormir,
dos noches
soñando 
en pleno orgasmo;
dos noches, dos noches, 
más una;
(dieciséis horas
de deseos subconscientes).

Dos noches hace,
dos noches, sí;
dos noches ya
que el tiempo
ha dejado
de contar
entre gemido y gemido.

Dos noches hace,
tú no las recuerdas
y yo
(lo digo ya
casi desnuda)
tampoco.


El tic-tac
de un roce que
en el silencio de la noche
es casi
como una mano cubriendo una pared.
Amén.