jueves, 31 de marzo de 2016

Asfixia

Me asfixia
el torrente de suspenso
y
meticulosidad
extrema
(es solo un recuerdo).

Retorcido
para conjugarse
con el sabor y la obsesión
de un instante efímero
dilatado hasta las
últimas
consecuencias.

Que el tiempo
es el que es
y todo
acaba pasando
(dicen
que fue mejor)

Hasta esa
chispa inexacta
que se encuentra en cada una
de esas únicas
personas.

Hasta ese
momento extremo
de caricias frenéticas
y rojos al vivo
"que sea cierto el jamás".

Y vuelta a empezar, mi vida.

martes, 29 de marzo de 2016

Gargajo

Despacio, lento
empieza a apretar
como una herida
con
hemorragia interna.

Quien, no;
es algo que
siempre está
presente.

Y cuando piensas que
tal vez
y solo
tal vez 
(otra vez)
pudiese ser:
se me hacen puños
las entrañas.

Ahogando
la saliva
hasta el extremo de
soltarla en el
instante que
no corresponde

Pero admirando que
ese "Tal vez"
ya ni siquiera
lo contemplo.

El tiempo ha ganado;
al fin
he muerto.

Y tú conmigo.

domingo, 20 de marzo de 2016

Captura

Veo
a través de 
negras
esferas
sometidas a
secretos
acojonantes.

Se graban
como instantes
capturados
en frecuencias de
segundos efímeros.

Faltando
a clases
de
levitaciones y consciencia
"válganos".
No es un nuevo suspendido.


"tengo un nudo en la garganta"
que se me traba
cada vez
cada vez
(otra vez)
cada vez
que lo 
intento.

Se me anuda
en el cuello
al suelo
una vez
y otra 
y otra
vez.
Cada vez
cada absurda vez
que
quiero
no 
hacerlo.

Señales y mensajes
en forma de botella envenenada:
una mirada dice más
que mil palabras. O eso creía.

lunes, 14 de marzo de 2016

Reflexiones a las 2 de la madrugada

Hacía tiempo que, hasta altas horas, no me quedaba despierta con este maldito cacharro encendido; escuchando una maldita canción que Caro me ha recordado (gracias, cielo). Llevo unas cuantas horas este fin de semana viendo debates y debates mezclados con las 3 primeras películas de Star Wars que, parece ser, han provocado una coctelera en mi cabeza de tres pares de cojones (por cierto, me tilda como incorrecta la palabra"cojones" el corrector ortográfico: censura). Y, como me aburro como una ostra y no tengo muchas perspectivas de dormir (y paso de seguir viendo más debates porque me estalla la cabeza), pues vamos a hacerle un soliloquio a la gente que entre en este lugar y ya veremos en qué termina.

Recapitulemos, acontecimientos importantes de este temprano 2016: La incertidumbre política nunca vista en España (mentira), aniversarios de despedidas (y dale), casos de corrupción (again and again), consolidación de relaciones y de economía (je, je. Lo siento Paco), nuevos horizontes con la fotografía (ahí vamos, aprendiendo) y, por último, nuevas formas de escribir y de pensar: que me importa tres pares de narices la sensibilidad de cierta persona que, honestamente, se acordará vagamente de que yo escribo.

Hablo muy en serio: desde que empezó mi historia de locos (mía, sí, solo mía y de nadie más; ni siquiera de ella. O eso dice) parece que el código del silencio se impuso en todo aquello que escribía. Claro, como era ella y precisamente ella una de las principales implicadas, cómo iba a atreverme, santo dios, a predicar mis vivencias deformadas, si ni siquiera era capaz de mirarla a la cara muchas veces. Y mira que me sentí tremendamente inhumana, monstruosa, frente a todo aquello (¿Tan malo es?); no quiero ni pensar lo que hubiese pasado si me hubieran dejado rienda suelta a mi libertad de expresión. Me encierran, mínimo, con finalización de contrato inmediato.

Y ahora, quién te ha visto y quién te ve, soy yo la que grita por poner NOMBRES aunque me siguen amarrando al terreno de lo políticamente correcto. Tal vez en unas horas más prudentes y sin achaques de insomnio y arritmias diría otra cosa, pero me toca la moral ese decoro que debo de tener cuando no se me ha concedido ni la deferencia de librarse de mí mirándome a la cara. Pero, remitámonos al mensaje: eres una más. QUE NO SE LE OLVIDE A NADIE, Y MENOS A MÍ.

Viendo la deriva que toma esto, no puedo hacer sino cerrar esta pataleta patrocinada por las recomendaciones de twitter (que conste, que me han provocado). Quiero terminar esto diciendo que, seáis mayores, pequeños; tengáis mi edad o me saquéis 20 años, lo mismo da; seáis altos o bajos, guapos o no, inteligentes o no, da igual lo que seáis; pero quiero deciros que, la vida está para vivirla: nos equivocamos muchas veces, más de las que querríamos, nos encontramos con marrones que no esperábamos, con puertas que no se abren y que no dejan ni ventanas para respirar, con injusticias que no se pagan (no, moza, no se pagan: "meec, error"), con toda esa mierda que en definitiva nos rodea. Pero, si tan solo un segundo, si tan solo un instante, dejamos de anestesiarnos con sueños y la propia realidad nos devuelve una sonrisa en forma de instante maravillosamente imperfecto, tened presente que el resto son pretextos para llegar hasta ahí.

T con esto nada nuevo para todos, buenas noches y hasta mañana. 

domingo, 13 de marzo de 2016

Perversión

Las luces siempre parecen despertarse
cada mañana,
no hay ningún descanso,
es un fluir.
Las sombras se acobardan
al tener esa compañía,
la prosa que se había alejado no vuelve.
Las cosas no son como nos
las cuentan o nos las montamos.
Las cosas son.
Es una lástima, una verdadera lástima.

Errante y sin paso firme,
se tambalea.
Las sombras intentan ganarle
terreno a un sol que se levanta.
¿Nos las puedes ver?
Están esperando que vengan las nubes,
así sus retinas pueden fotografiar
el despliegue
de su baile.
“luces y sombras”
quién diría que suena poético.

-Mientras tanto sigo aquí,
sentada, desafinada, pensativa
 y con los huesos calados de una incertidumbre
 que me obliga a decir esto.
-Deja de ficcionalizar, porque no es lo tuyo.
-Maldita sea la rima consentida.
-Nunca quieres rimar.
-No soy estable.

Sigo desafinando con el único destino que
me marca el no saber.
¿La presencia es la respuesta?
Recordar sigue siendo bonito,
o al menos hoy por hoy.
Detesto escribir.
 ¿No sé si tú me estás comprendiendo?

Ni idea, no es a ti, no te confundas.
 No te hablo a ti.
Es extraño pero huele a algo que no puedo contar,
 ni definir.
Huele a absurdez.
No quiero caer en una rutina
 de la inconstancia constante.
 No quiero caer, directamente.
Hay cosas que se escapan,
no se puede fotografiar tu puesta
 de sol o ese momento en el que
 parece que las apariencias engañan.

De engaños vivimos
y nos hacen,
creemos de las mentiras misterios
que en solitario se hacen compañía,
las unas con las otras, las otras con las unas,
y ellas, y ella, ya estamos.

Delirio que fumando espera al timonel,
porque si la conducción debe llevar a puerto,
solo ello puede ver los faros,
los otros nos estrellaríamos.
Sin salvedades el silencio es maravilloso,
 con una excepción,
¿y si no lo provocamos o queremos provocar?
¿y si no queremos?

Hacer daño por el bien común
en el regazo de unos muslos
abiertos
 sin desbordarse,
nada está húmedo con el calor
de un cuerpo encima de otro,
nada se humedece. La cabeza trabaja por sí sola.

-Y si no sabes.
-Se aprende
-Te preocupas demasiado por algo
que en realidad no es tan importante.
-No es eso, es solo que me pierdo.
-Quizás deberías juntar las piezas
-El reloj no marca las horas
-Pues haz cucu cucu y cucu.
-Juntaré eso.
-Es lo que debes hacer.

La ponzoña se consume,
 el viento guarda salivas
y almíbar de lo que fue
un intento fallido de alcanzar
algo que sin prisas hubiera salido,
al menos, una vez, ni bien ni mal,
sino todo lo contrario.

Las cosas se pueden contar si se viven,
Vívelas
y luego me cuentas.



Por: Amparo Alemany Martínez.

Mariposas y espadas láser

Nota: Esto podría ser el título de un relato de la hostia, pero son fotos.




Qué la fuerza os acompañe.

viernes, 11 de marzo de 2016

Respuesta sin pregunta

Me pregunto
si te preguntas
la respuesta.
Me pregunta 
si te preguntas.

Sin respuesta.

Me pregunto
cuándo,
por qué, 
cuánto,
sin experiencia
apunto de desatar
el último desastre; 
si es posible
deshacerse y rehacerse
una y mil veces
sin siquiera verte.

Nunca tuve la decencia
ni el decoro de ese final
que lo literario impone.
"Ahora viene lo mejor"

PD: Feliz aniversario, mi vida. 

lunes, 7 de marzo de 2016

Electrograma.

Yo, creo;
en cuarto instante
efímero, tenue
absoluto
crimen.

Oremos, nuevas
despedidas
se posan en el órgano
justo
al centro del
costado izquierdo
"Padre, he pecado".

Te acompaño en
un sentimiento
que se desprende
de
la
farragosidad
de una espera
incontenible
"por mi culpa, por mi culpa"
por mi gran culpa.

Sin pecado concebido
aquel
pulso
de repulsa
inestable
"out of control".

"Perdóneme, padre"
no soy
digna de que
entres
en
mi

casa.

Pero media 
mirada 
tuya

bastará.

"Requiescat in pace"
Amen.

domingo, 6 de marzo de 2016

Avisos y modificaciones

En vista de que mi nuevo juguete (una cámara) me va a dar bastante de sí, informo de que probablemente empiece a colgar imágenes también en el blog (acompañando textos o no, ya veré). Solo os pido paciencia porque, como estoy empezando right now con esto de la fotografía, supongo que serán bastante malas las que suba en primer lugar. Gracias a todos por vuestra atención y feliz domingo. Ah, y una cosita:

#PonUnAnakinEnTuVida

He dicho.